La entrada en vigor de la “cuota de solidaridad” afecta a los asalariados con sueldos más elevados.
La Seguridad Social aplica desde el 1 de enero una cotización adicional, denominada cuota de solidaridad, a los salarios que superen la base máxima, que para el año actual se sitúa en 4.909,32 euros mensuales (58.908 euros brutos anuales), tras revalorizarse un 4% respecto a 2024. Esta cuota de solidaridad se reparte entre empresario y trabajador, aunque no en la misma proporción: en torno al 83,4% irá a cargo de la empresa y cerca del 16,6% correrá a cargo del trabajador. Esta cuota de solidaridad consiste en una cotización adicional para la parte del salario que excede de la base máxima de cotización, y se aplicará por tramos y de manera progresiva. Este incremento en la cotización será del 0,92% para la parte del salario que supere en hasta un 10% la base máxima; del 1% para la parte del salario que se sitúe entre el 10% adicional de la base y el 50%, y un 1,17% para el tramo de salario que exceda la base máxima en más de un 50%. Por ejemplo, y tomando como referencia la base máxima de 4.909,32 euros al mes que está vigente en 2025, los salarios un 10% superiores a la base máxima, en este caso 5.400 euros al mes, tendrán una cotización adicional del 0,92% sobre los 491 euros de ganancias que exceden de la base máxima, es decir, que cotizarían 4,5 euros más al mes o 54 euros más al año. Al ser un sistema progresivo, si el salario superara en hasta un 50% la base máxima, esto es, si se cobraran como máximo 7.363,5 euros mensuales, habría que aplicar la cuota de solidaridad sobre la cantidad que excede de la base máxima (2.454,5 euros al mes) en dos tramos: los primeros 491 euros de exceso sobre la base máxima se gravarían con una cotización adicional del 0,92% (4,5 euros mensuales) y los 1.963,5 euros restantes se gravarían al 1% (19,63 euros). Así, en total, la cuota de solidaridad para un salario de 7.363,5 euros sería de 24,13 euros al mes ó 289,56 euros anuales. Si el salario fuera superior a los 7.363,5 euros mensuales, es decir, si superara en un 50% la base máxima, se aplicarían los tres tipos de cotización adicional (0,92%, 1% y 1,17%) en sus correspondientes tramos.
Las salarios de los trabajadores se verán ligeramente reducidos durante 2025. Por norma general, en cada nómina nos encontraremos una serie de deducciones o retenciones que hacen que nuestro salario neto sea menor al salario bruto que percibimos por nuestro sueldo base. Estas nuevas reducciones fiscales en la nómina tienen que ver con que España tiene 21,32 millones de personas trabajando y contribuyendo a la Seguridad Social, mientras que casi 9,2 millones de personas están recibiendo pensiones.
La nómina es el documento que detalla todos los detalles del salario. En ella no se expresa únicamente la cantidad de dinero que recibe el trabajador, sino también otros aspectos de vital importancia como las retenciones de Hacienda y la Seguridad Social, además de muchos datos más como puede ser: antigüedad, plus de transporte, complementos personales, plan de pensiones etc.